Blog sobre Viajes de una Turista Mundial

Casablanca, la hermosura de Marruecos

Lunes 30 Noviembre 2009

Casablanca (Marruecos)Casablanca es la ciudad más grande de Marruecos y la Capital Económica. Está situada en la costa del Atlántico y su nombre lo debe a que antiguamente los marinos la ubicaban por una casa blanca que se encontraba en una colina.

Su clima es mediterráneo y está influenciado por fuertes corrientes de aire frío provenientes del Atlántico, lo que neutraliza el clima seco y cálido manteniendo un promedio de temperaturas bastante aceptable la mayor parte del año.

Estamos hablando también de la ciudad más moderna de Marruecos y, pese a que simple vista puede parecer una ciudad sin atractivo alguno a los ojos de cualquier visitante, lo cierto es que encierra muchos misterios que la hacen muy atractiva para aquellos viajeros y turistas con ganas de descubrir cosas nuevas y adentrarse en una cultura totalmente diferente a la europea o norteamericana.

Son muchos los puntos importantes, sin olivdarnos de sus playas, hoteles, restaurantes y mezquitas, a destacar de la ciudad:

  • Mezquita de Hassan II: es la segunda más grande después de la Meca. Fue mandada a construir por el Rey Hassan II y, a diferencia de las demás mezquitas, no lleva el nombre de la Ciudad en el nombre de la mezquita porque el Rey consideró que debía distinguirse sobre las demás mezquitas. Esta impresionante construcción árabe puede ser visitada por los turistas no musulmanes.
  • La Corniche: es un paseo marítimo que tiene una longitud aproximada de 2km. Su aspecto francés se debe a que fueron estos lo que la construyeron dejando la impronta de su cultura en Marruecos. Es una de las zonas más turísticas y, en parte, se debe a la gran variedad de hoteles, restaurantes, discotecasm bares y hermosas playas de las que se puede disfrutar.
  • La Antigua Medina: se trata de una zona comercial cuya arquitectura data del siglo XVIII y es donde se pueden encontrar todos los productos típicos del país, desde comida, pasando por artesanías y terminando en ropas típicas marroquís.
  • El Mercado Central: es otra zona comercial donde se pueden encontrar buenos restaurantes mientras vamos en busca de las mejores frutas y verduras. Esto ofrece al viajero la posibilidad de visitar uno de los mercados con mayor colorido y de gran deleite para el turista.
  • El barrio de Habous: se trata de una hermosa plaza de paredes trabajadas y techos estilosos donde se pueden conseguir los mejores souvenirs para el turista.
  • Plaza Mohamed V: es la plaza cercana a la estación de ferrocarril y está rodeada de edificios emblemáticos que la hacen todavía más impresionante. Entre los edificios que la rodean podemos destacar el Consulado de Francia, el Parlamento de Justicia o el Banco de Marruecos, entre otros.

Casablanca es una de las pocas ciudades árabes que se abren de forma contínua a los turistas no musulmanes dejando de lado las tradiciones religiosas para poder recibir con los brazos abiertos a todos los turistas y viajeros interesados en conocer una de las ciudades, si no la más, preciosas de Marruecos.

Etiquetas: , , ,
Si te ha gustado, te gustará también:

Casablanca

Miércoles 19 Agosto 2009

¿Las grandes películas de Hollywood inmortalizan las ciudades en las que se filmaron , o son las películas las que quedan en la historia del cine por usar locaciones como Casablanca, en Marruecos?

Lo cierto es que una tarde de verano – corría el 2005- , mi ex novio, profesor de cine, había cumplido su sueño. Pisar el escenario real en el que Humprey Bogart e Ingrid Bergman actuaron esa maravillosa historia romántica durante la Segunda Guerra Mundial, dirigidos por el Director Michael Curtiz, y ganadora de varios premios Óscar, entre ellos el de mejor película en 1943.

Me conmovió la nueva mezquita de la ciudad, con sus deliciosos jardines de naranjos, pero sus calles habían perdido el glamour de los años 50´s.

Etiquetas: , , , , , ,
Si te ha gustado, te gustará también:

Una carta de amor

Jueves 2 Julio 2009

Es de noche. Oscura, solitaria, llena de voces. De nocturnas imágenes marroquíes.

Das vueltas hasta el límite hermoso de tu Granada aparición. Haces rondas, vas, venís. Y así, Casablanca es un dolor de muela y mi sueño cumplido.

Vos, mi vida, la aparición hermosa en el hueco de una bolsita de semillas de girasol en una plaza de toros sevillana. Y yo, ahora, soy ese toro triste. Vos, la Torre del Oro.

Y te sigo, me tropiezo, me invaden los errores cometidos, tan empinados como la cuesta que culmina en la innegable Alhambra. Voy a impedirles que enturbien mi amor. Llegaré a la cima donde estallan los relojes y las campanas. La Catedral es mi silencio.

Ahora, ¿qué veo? Que estalla una tormenta en Tolosa que apaga todos los fuegos.
Será por eso que mi deseo te sigue en cada Cadaqués.
¿Seré yo el peor dibujo del buen Dalí?
Será por eso que te acaricio con mis manos de Algeciras doloridas.
¿Será tu sombra la que está aquí? Una luz. El atún y la camisa del bobo. ¿Será tu recuerdo en un Metro de París tardío, bello y de luz? ¿O el hermoso puerto donde ya no llegan los barcos? Pero en Mutriku aún esperan.

Ya sé. Es que te extraño dentro de un opiáceo sueño de un Chechauen dulce.
Y tu cuerpo, tan lejos, se eleva grandioso como el Gibraltar para los débiles; y mis cegueras me hunden por los callejones del cruel Fes, y aún así, bello y obstinado como mis torpezas perfectas.

Ojalá un vasco rayo de sol te comunique mi amor de Gran Vía. Y que los Santos fuegos de Sebastián que ilustraron aquel oscuro cielo dupliquen tu significado en mi alma.

Mi amor es mudo como un minarete, pero sagrado como la fe que allí se despliega.

Gracias por este y aquel sueño del viejo Pirineo. Es el tren que me acuna hasta la tarde de un Toulose desierto, despierto, desesperado.

Es de noche y ahora voy a dormir en alguna de aquellas habitaciones “ballardianas” que refugiaron nuestro viaje. Ojalá continúe como vos continuás en mí. No tengo mapa, pero lo pienso dibujar.

Aunque algunos soldados se tornan concientes en la derrota, no se rinden. Porque saben que rendirse en el amor es la peor de las traiciones.
Las piedras de mi Notre Dame de amor son eternas. Te las regalo todas.

Hubo, hay y habrá algo en mí para vos. No me inunda el desierto.
Creeme.
Porque como dice uno de los temas que te grabé:
“Dicen que hay que amar hasta el fin, sino viene un diablo delicado que no cabe en el alma”.

Creeme. Porque aunque sé que nunca te lo comuniqué con la fuerza del Magreb, te Amo.
Y esta es la noticia del sol. Donde no hay tiempo, ni nunca es temprano ni tarde: es.

P.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , ,
Si te ha gustado, te gustará también: