Perdida en Nueva York
Sábado 8 Agosto 2009Nueva York tiene alta onda, todo parece ir en aceleración, una excitación recorre mis venas al ver las marcas del mundo desplegarse en los carteles de publicidad más impactantes que había visto hasta el momento. La imagen del siglo XXI sigue estando allí, tan cosmopolita y a la vanguardia como en el siglo pasado.
Camino sin rumbo alguno por los barrios de Nueva York, a cada paso me detengo para observar la geometría de los rascacielos que recortan el cielo y dejan sin aliento a los paseantes. Saco fotos: zapatillas, señalizaciones, limusinas, personajes callejeros, fachadas y vidrieras imponentes. Camino horas hasta llegar al Soho, barrio de escritores, arquitectos, pintores, actores y músicos, rodeado por italianos, latinos y chinos.
El corazón del mundo late con intensidad y la ciudad, como un arcoiris, se despliega a sus anchas abarcando toda la paleta de colores. “Juntos pero no revueltos” , reza con sabiduría el adagio popular. Nueva York es desenfrenada, corrupta y bella, profundamente superficial. Nueva York imanta. Es la fuente viva de la mitología moderna. Nueva York, te amo.
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