Blog sobre Viajes de una Turista Mundial

El Ave y el turismo de la mano

Miércoles 26 Enero 2011

Madrid es la capital de España y ahora tiene playa. No, no nos hemos vuelto locos, pero con el nuevo Ave Madrid-Valencia podremos plantarnos en la playa de Valencia en menos de 2 horas desde el centro de la capital de país… algo que antes no se hubiese podido ni soñar. Esta nueva “característica” o “particularidad” puede permitirle tomar un vuelo barato a Madrid, hospedarse en uno de sus mejores hoteles y disfrutar de la gran oferta turística de la capital, pero sin olvidar que podrá invertir un día en visitar Valencia y su gran oferta turística.

Ave Renfe

Anteriormente usted podía tomar un vuelo barato desde Madrid a Valencia, pero el tiempo a invertir se incrementaba muchísimo respecto al tiempo que necesita para viajar en el Ave por lo que los paquetes turísticos que tengan por destino la capital de España cada vez más van a incorporar la riqueza de las tierras levantinas y lo que ello puede suponer para el turismo de ¿interior?.

El Gobierno español, además de la línea de Ave entre Madrid-Sevilla y Madrid-Valencia está trabajando para ampliar la red del Ave a más ciudades españolas potenciando así los negocios y facilitando el acceso y movimiento de las personas dentro del país de forma que se incentive el crecimiento económico, cultural y turístico. Pues ¿imagina una red de ferrocarriles de alta velocidad que le permita visitar La Coruña, Barcelona, Sevilla o Valencia en algo más de una hora desde Madrid, pues esperemos que esto sea posible y sea una buena alternativa a los vuelos, pese a que el precio del billete de Ave es sustancialmente superior al de cualquier vuelo barato interior.

Etiquetas: , , , , , ,
Si te ha gustado, te gustará también:

Europa: casa de muñecas

Jueves 15 Octubre 2009

Europa para la mayoría de los argentinos es como volver al hogar de sus padres. Soy argentina, de la provincia de Buenos Aires, y volé tres veces al viejo continente. Cuando pisé Roma un día de verano, y el atardecer cayó sobre nuestros hombros lloré. El perfume del pasto húmedo y de la copa de los árboles me eran familiar. Sentí también olor a tuco, esa salsa que se deja en el fuego largo rato con algo de carne picada y que me parecía deliciosa cada domingo de ravioles en casa de mi abuela Triestina Yolanda, en un pueblo llamado Gral. Rojo, campo argentino.

Las caras cómplices y con cierta soberbia de algunos italianos me recordaban a las de mis primos y quizás, a las del diariero de la esquina. En los españoles encontré algunos rasgos conocidos, aunque en menor medida. Por eso me enamoré tanto de su gente, la alegría expresada en sus artes -la música, el baile-, la vestimenta colorida y cierta firmeza en sus valores. Ambos pueblos latinos son de gritar y hablar mucho, como los argentinos.

Y el mediterráneo. Inemdiatamente caí rendida a los pies de sus calmas aguas. La sabiduría de los barcos de Europa allí; los faros, testigos del comercio mundial del medioevo y el renacimiento. Quería conocer el mediterráneo, luego de escucharlo tantas veces cantar, con suma belleza, al catalán Joan Manuel Serrat. Me emocioné, mucho.  

Continuará…

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
Si te ha gustado, te gustará también: