Coco bongo
Martes 25 Agosto 2009Cuando viajé a Cancún tenía 19 años. Fue mi primer contacto real con el desenfreno de la noche. Escenas de las que fui testigo allí tocaron venas de mi cuerpo que aún dormían, y algunas perversas vibraciones estremecieron mi pulso. En el famoso boliche “Coco Bongo” de Cancún me di cuenta que a las mujeres también podían gustarle las mujeres: sentí la mirada desafiante de una norteamericana que quería comerme en el medio de la pista.
Al poco rato estaba ebria de tanto tomar tequila, que amigables mexicanos me ofrecían en jeringas de plástico, para que subiera veloz como un rayo a la cabeza. El personaje de la película “The mask” saltaba atado a una soga elástica de mesa en mesa, con una botella de José Cuervo enorme tipo pomo que regalaba a los adolescentes, una vez que éstos abrían la boca bien grande y el chorro pasaba directo, sin descanso. El encantador de sueños. Muy pronto, el desbordante boliche había entrado en trance, atrapado por la gran orgía colectiva que estalló violentamente: hombres y mujeres copulando en las barras , hombres y mujeres besándose unos a otros sin control posible.
Noche que nunca olvidará la poderosa psiquis.
Etiquetas: boliche, Cancún, Coco Bongo, hombre, México DF, mujer, orgía, perversidad, sexo, tequilaSi te ha gustado, te gustará también:








